domingo, 28 de octubre de 2012


Mecanismo de acción y formas de empleo


Su principal vía de administración es la oral. Sus efectos comienzan entre los 15 y 30 minutos después de la ingestión y se prolongan hasta por 12 horas, cosa bastante desconcertante para los científicos ya que la metabolización se lleva a cabo en un tiempo récord (aproximadamente dos horas), comparada con la de otros psicoactivos, y aunque técnicamente ya ha abandonado el organismo, sus efectos se prolongan durante aproximadamente 10 horas más. Se sabe que la LSD actúa de forma selectiva como agonista en el receptor de 5-HT, con ello disminuye la actividad espontánea del Sistema Nervioso Central pero aumenta la actividad por estímulos periféricos, provocando alteraciones importantes en la esfera perceptual, principalmente a nivel visual.
Usos terapéuticos


La dietilamida del ácido lisérgico fue comercializada como especialidad farmacéutica a partir de 1947 bajo el nombre comercial de Delysid (LSD 25), en grajeas de 0,025 mg y ampolletas bebibles de un centímetro cúbico, equivalente a 0,1 mg, junto con un prospecto que aconsejaba su uso básicamente en dos circunstancias:


a) Relajación psíquica en la psicoterapia analítica, y en particular en las neurosis de angustia y obsesivas.

b) Experimentos sobre la naturaleza de la psicosis.


El prospecto aseguraba: "El Delysid permite al médico, por autoexperimentación, tener una idea de las sensaciones percibidas por el enfermo. Facilita el estudio de los problemas patógenos, provocando en sujetos normales psicosis artificiales experimentales de corta duración." También se recomendaba en el tratamiento del "alcoholismo crónico", al tiempo que se formulaban las siguientes precauciones de uso: "El Delysid es capaz de reforzar un estado psíquico patológico. Esta sustancia debe ser administrada con gran prudencia en sujetos que tienen ideas de suicidio o cuando es de temer el desencadenamiento de una psicosis. La labilidad psicoafectiva y la tendencia a los actos impulsivos pueden persistir, excepcionalmente, algunos días después de tomar el producto." Por último, se mencionaba un antídoto para ser usado en casos extremos: "los efectos psíquicos del Delysid pueden ser cortados rápidamente por una inyección intramuscular de 50 mg de clorpromacina".


Según afirma Richard Yensen en su libro Hacia una medicina psiquedélica , desde que los investigadores recibieron la LSD y la probaron "reinó el pandemonium" y no se produjo ningún consenso respecto a su utilización terapéutica: "Muchos psiquiatras tenían la sensación de que los efectos [de la LSD y otras substancias similares] sobre la conciencia humana imitaban la enfermedad mental; otros proclamaban que se podía utilizar el efecto de estas substancias para abreviar un largo psicoanálisis, mientras que unos terceros tenían la sensación de que podían proporcionar fe a la gente desesperada" (ver más al respecto en el apartado de Espiritualidad y Terapias).


En cualquier caso su uso terapéutico se abandonó tras la prohibición internacional de esta sustancias puesto que fue incluida en la Lista I, donde se supone que están las drogas sin utilidades terapéuticas, lo cual impide incluso las investigaciones al respecto.




Potencial de dependencia


La tolerancia no existe, puesto que la administración de dosis sucesivas hace totalmente insensible al sujeto en un par de días, incluso usando cantidades descomunales. La insensibilidad se revierte tras tres días de abstinencia. La dietilamida del ácido lisérgico no crea dependencia física ni psicológica. El patrón más común -tal como el de todo enteógeno- es el viaje ocasional, separado por intervalos de meses o años. Los usuarios de tripis que pasan una racha experimentando más seguido con ellos usualmente llegan aun punto en el que les resulta imposible manejar las experiencias y optan por suspender su consumo voluntariamente y sin problema alguno.


¿Qué hacer en caso de emergencia?


El único riesgo real que afronta el consumidor de LSD es un malviaje que lo lleve a episodios de terror o pánico. Ante ello se recomienda infundir tranquilidad y confianza al sujeto y cambiar de ambiente para modificar la ideación. En caso de ser verdaderamente necesario, es posible suspender los efectos administrando una pastilla de haloperidol (Haldol®) o clorpromazina (Largactil®).

El psicólogo Richard Yensen, discípulo de Salvador Roquet dice:



[...] tomar LSD para ir de fiesta es como tratar de cocinar tu comida con poder nuclear, tal vez puedas, pero estás jugando con algo con el poder de acabar con todo, y esta situación se da porque al rechazar la cultura en sí los psiquedélicos, los sumerge en el inconsciente de la cultura; y claro, ¿quién está nadando por el inconsciente de la cultura?: el adolescente, que está nadando por ese territorio para ver cómo sale de ahí.

[...] cuando yo he visto a muchachos y muchachas que han pasado por algún daño como resultado del uso de alucinógenos, lo más difícil es establecer confianza con ellos, que es lo que perdieron en el momento del llamado "mal viaje": perdieron confianza en el mundo, en los demás, y se conectaron con otros pozos de experiencia que existen en el inconsciente -y que son verdaderamente destrozadores-, se centraron en eso y bajaron de los efectos bajo la influencia de esos sistemas difíciles o negativos. Y claro, tienen que trabajarlas. No es que el saño haya venido del psicodisléptico o del enteógeno en sí, pero sí provocó una reorganización o una pérdida de la organización donde pueden pasar muchas cosas.

Por último, cito a otro de los discípulos del Dr. Roquet, Josep María Fericgla, antropólogo y psicólogo experto en chamanismo y enteógenos quien sostiene la tesis de que muchas de las culturas se originan en torno al uso de alguna sustancia psicoactiva como vehículo de contacto con lo divino:


Cuando tomas ayahuasca o peyote, al acabar la experiencia, ya no estás igual que antes, descubres cosas de ti mismo y del exterior. Por eso estas sustancias tienen la capacidad de generar una cultura a su alrededor. Esto las diferencia de otros psicoactivos excitantes o sedantes... El impacto en la cultura occidental de la LSD en la década de los sesenta es una prueba de la potencia que tienen los enteógenos para mutar y generar marcos culturales. Esta sustancia generó toda una cultura a su alrededor e influyó de manera determinante sobre la totalidad de la sociedad. Toda la ecología es hija de todo esto, gran parte de la cultura informática, nuevas maneras de moralidad, la nueva era... El arte se ha visto muy influido por este tipo de experiencias, también el humanismo contemporáneo. El constructivismo es una teoría muy elaborada que nace precisamente de la deconstrucción del ego que produce el consumo de enteógenos. si no fuera por estas sustancias, en el ámbito de la psicología, probablemente estaríamos todavía sujetos a psicoterapias no tan eficaces como la gestalt, sino a terapias más rígidas y dogmáticas...





Los estudios científicos de la LSD



En su interesante y documentado estudio de la "Evolución histórica de los usos del LSD", que aparece compilado en el libro Alucinógenios, Asunción Fernández presenta una exhaustiva gráfica con los estudios que encontró año por año entre 1957 y 1994 en el Index Medicus y en la base de datos Medline. Los divide en siete categorías: farmacología, experimentación animal, experimentación psicotomimética, tratamientos psiquiátricos, consumo no médico, complicaciones cromosómicas y otros tratamientos. Asunción encuentra que hay tres periodos distinguibles tanto por el volumen como por la clase de estudios que se llevaron a cabo. Entre 1947 y 1966 (año de su prohibición internacional) encontró un promedio de aproximadamente 71 investigaciones al año, siendo 1963 el año más alto, con 106 estudios; y 1966 el más bajo con sólo 16.



Observa que este es un periodo dominado por la investigación farmacológica, con un importante porcentaje de uso animal, también como psicotomimético y como auxiliar en psicoterapia. Y menciona también las investigaciones que llevó a cabo la CIA con objeto de manipular la conducta humana: "Para ello se creó el proyecto MK-Ultra en el que, desde 1953 hasta 1958, un grupo de químicos de la Armada estadounidense investigaron con LSD... estos trabajos se suspendieron a causa del suicidio de uno de los autoexperimentadores".


Con respecto a la investigación con usos terapéuticos dice que se utilizó de dos formas, en terapia psicolítica, con dosis pequeñas que iban en aumento a fin de romper bloqueos emocionales para acortar el tiempo del psicoanálisis; y en terapia psicodélica, donde se administraban grandes dosis en una o dos sesiones causando un considerable cambio de conducta en el paciente tratado por alcoholismo, estados de ansiedad y también en psicoterapia. "En ambos casos, la administración de LSD era sólo una parte del tratamiento y en los trabajos publicados se insistía en que, sin psicoterapia y rehabilitación, el tratamiento con LSD no tenía valor."


El segundo periodo que va de 1967 a 1978, presenta un promedio de 49 estudios con 84 como número más alto en el 72 y 14 como más bajo en el 77. Este periodo se encuentra dominado por la investigación no médica de la LSD. Los estudios farmacológicos y sobre su uso en psicoterapia se reducen y la experimentación animal casi desaparece. Según Escohotado , la razón está en la dificultad y el peligro que encuentran los investigadores para obtener un permiso de utilizarla con fines científicos "legítimos" tras su inclusión en la Lista I, y según Fernández : "La razón está en el abuso de su consumo que, en ese momento, alcanzó los círculos no médicos", por lo que "comenzaron a hacerse estudios sobre los cambios cromosómicos que el consumo de esta droga supuestamente producía", ya que su prohibición en Estados Unidos se basó en los trabajos de Cohen, un investigador que aseguró que la LSD producía daño cromosómico, hecho que durante esta época demostró ser falso a través de varias y distintas fuentes que lo descartaron con suficiente claridad.


El tercer periodo que va de 1979 a 1994 fecha en que se realizó esta investigación, el promedio fue de 44 estudios, con 78 en 1980 y 10 en 1978, como las cifras más altas y más bajas respectivamente. Este periodo se caracteriza por la caída de los trabajos sobre el consumo no médico y una pequeña alza de la investigación farmacológica que decae paulatinamente a finales de los ochenta..


Para quien esté interesado en el uso clínico que se le dio a la LSD, Jonathan Ott cita en su Pharmacoteon a diversos investigadores cuyos trabajos han sido publicados. También está el ensayo de A. Seva Díaz: "Investigaciones en torno a la utilización de LSD-25 en la terapéutica de las neurosis obsesivas durante los años sesenta", el cual concluye que el abuso de la LSD la apartó "sin suficientes razones" del "arsenal terapéutico" donde se encontraba: Lo cual considera "una pérdida inestimable", y espera que "vuelva, si es posible, a pertenecer al ámbito exclusivamente médico-terapéutico y, más específicamente, psiquiátrico".


En su libro Hacia una medicina psiquedélica, Richard Yensen refiere que durante los años setenta, en el Maryland Psychiatric Research Center de Estados Unidos, se hicieron una serie de estudios con LSD como complemento terapéutico en casos de alcoholismo, adicción a los narcóticos, neurosis, depresión y ansiedad en pacientes terminales afectados con cáncer.


Con base en ellos concluyeron que a pesar de ofrecer resultados muy positivos en no pocos casos casos, este pscofármaco no era adecuado para todo tipo de pacientes y además requería una preparación especial por parte de los terapeutas antes de poder administrarlo:


Descrubrimos que aunque prometedora, la LSD no es un complemento terapéutico ideal para uso general. La reacción a la LSD se caracteriza por alteraciones en la conciencia tan drásticas, que normalmente incluyen alteraciones perceptivas y transformaciones ilusorias del entorno percibido, por lo que los psicoterapeutas necesitan formación en técnicas especializadas para utilizar de forma segura las oportunidades terapéuticas que ofrecen estos estados de conciencia tan profundamente modificados. Los pacientes reaccionan a veces con pánico a la LSD, lo que exige una destreza terapéutica particular para poder afrontarlo. Existen momentos de la experiencia con LSD en los que las funciones del ego del paciente se alteran en tal medida que se hace compleja la comunicación verbal. 




Respecto a la LSD rescata los trabajos del doctor Ramón Sarró titular de la cátedra de psiquiatría en la Universidad de Barcelona, quien tras tomar parte en un coloquio presidido por Aldous Huxley en los Estados Unidos, decidió a su regreso a España "explorar a fondo la acción del medicamento, tanto desde su punto de vista fenomenológico como psicodinámico y terapéutico".


Este maestro, considerado como el impulsor de la Escuela Catalana de Psiquiatría, estimuló el interés de otros colegas suyos como Ruiz Ortega, Martí Tusquets y Gonzáles Monclús de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Barcelona, quienes publicaron sus trabajos en la Revista de Psiquiatría y Psicología Médica de Europa y América Latina.


El autor también da cuenta de los trabajos de Rof Carballo y González Morado en Madrid destacando su observación de que "las alucinaciones observadas con la LSD reproducen con frecuencia imágenes similares a las que Jung y su escuela denominan arquetípicas y que por serlo, han constituido el tema predominante en las representaciones religiosas de las más diversas culturas... lo interesante con la LSD es que, por primera vez, se demuestra de una manera objetiva la producción experimental de imágenes arquetípicas que conscientemente son totalmente ajenas a la mentalidad del paciente"


Efectos psicológicos y fisiológicos


Las dosis bajas generan hilaridad, aceleran los pensamientos, traen a la mente recuerdos vívidos, provocan asociaciones libres y algunas visualizaciones. Las dosis psicodélicas ocasionan un colapso temporal sobre la percepción y usualmente llevan a introspecciones profundas en las que se trasciende el ego y se tiene alguna clase de experiencia mística. Algunos psiconautas como Antonio Escohotado, han identificado tres "etapas del viaje":

 una primera fase de vuelo, que recorre paisajes visuales asombrosos sin detenerse en ninguno -viéndose el sujeto desde dentro y desde fuera a la vez-, seguida por una segunda fase que es en esencia lo descrito como una pequeña muerte, donde el sujeto empieza temiendo volverse loco para acabar reconociendo tras ello el temor a la propia finitud, que una vez asumido se convierte en sentimiento de profunda liberación. Se trata de algo parecido a cambiar la piel entera, que algunos llaman hoy acceso a esferas transpersonales del ánimo...
Convencimientos y percepciones beatíficas alternan con un desnudamiento de los temores más arraigados, dentro de un trance que del principio al fin se desarma por su esencial veracidad.




Otro riesgo psíquico relacionado con la LSD son las llamadas "recurrencias de los efectos de la droga sin la droga", breves flashbacks o escenas retrospectivas, que pueden aparecer en más del 15% de quienes han consumido la droga. Por lo general son precipitadas por el uso de otro psicoactivo, especialmente la marihuana, aunque también pueden aparecer frente a cuadros de ansiedad, fatiga o movimientos en un ambiente oscuro. Las escenas retrospectivas pueden persistir en forma intermitente durante uno o dos años después de la última exposición a la LSD.

A nivel físico los síntomas somáticos tras la ingestión incluyen náuseas, dilatación pupilar, aumento de la presión arterial y el ritmo cardiaco, debilidad corporal, somnolencia y aumento de la temperatura corporal. También induce contracción de las fibras del músculo uterino, por lo que las mujeres embarazadas deben abstenerse de usar este psicoactivo.


conclusiones  

Mediante este trabajo descubrimos que los ácidos LSD o alucilogenos so sustancias demasiado adictivsa con un gran poder de destruccion que a nivel psicologico se experimenta una serie de descontrol depensamientos y emociones donde las personas son incapaces de reconocer aquello que esta viviendo y a nivel fisico los problemas cardiacos aumentan y con esto el riesgo de algun para cardiaco u otro inscidente se presenten provocando la muerte.Aunque los LSD se han utilizado como metodos terapeuticos psicologicos, en nuestra opinion, esto empeora las cosas por que modifica la mente del paciente y altera los resultados haciendolos inconfiables

Este equipo realizo una investigacion a 25 jovenes de entre 15 a 18 años obtniendo los siguientes resultados:
¿Sabes que son las drogas LSD? 
si: 15 no: 10

¿Alguna vez las has consumido?
si: 18 no: 7
¿Que efecto provoca?
alucinacines:  18 no se:6 nerviosismo: 1
¿Piensas que esta puede traerte un beneficio?
si:6 no :19

¿Como crees que afecta tu salud?
daña el cerebro: 15 en nada: 8 no se: 2
¿Que impacto tiene en la sociedad?
inadaptacion:25
¿Cual crees que es una razón para consumirlas?
problemas familiares: 14 sociales:9 voluntad propia: 2
¿Crees que existe una alternativa para dejarla de consumirla? ¿Cuál? 
no:5 voluntad propia:14 ayuda profesional:6
 


A continuacion les dejamos el link de la pelicula "THE TRIP" donde se muestra el "viaje" que realiza un publicitario desde que consume la droga hasta que los efectos se disipan, es muy ingeniosa y posee un atractivo depsliegue visual para retratar fílmicamente los efectos de esta droga

 

miércoles, 17 de octubre de 2012



Ácidos LSD
Introducción

Es la droga que se identifica más comúnmente con el término "alucinógeno" y la más ampliamente usada en este tipo de drogas. Se considera el alucinógeno típico. La LSD (dietilamida del ácido lisérgico) es un material claro o blanco, inodoro y soluble en el agua, sintetizado del ácido lisérgico, un compuesto derivado del hongo del centeno. La LSD es la droga más potente que se conoce que altera el estado de ánimo y la percepción. Los efectos de la LSD típicamente comienzan entre 30 a 90 minutes después de ser ingerida y pueden durar hasta 12 horas. Los usuarios se refieren a la LSD y a otras experiencias alucinógenas como "viajes" y a las experiencias adversas agudas como "viajes malos". Aunque la mayoría de los “viajes” con LSD incluyen aspectos tanto placenteros como desagradables, los efectos de la droga son impredecibles y pueden variar con la cantidad ingerida y la personalidad, el estado de ánimo, las expectativas y los alrededores del usuario. Las alucinaciones distorsionan o transforman las formas y los movimientos, y pueden dar lugar a una percepción de que el tiempo pasa muy lentamente o de que el cuerpo del usuario está cambiando de forma. Claro que es  Ilegal y tiene otros nombres como  Ácidos, papeles, acid, blotter ,dots, microdots, micropuntos, paper acid, puntos, sugar, sugar cubes, trip , window pane, ventanales La persona  parece ver colores intensos y alucinaciones. Dosis orales tan bajas como 30 microgramos pueden producir efectos que duran de 6 a 12 horas.